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Una memoria viva que trabaja contigo, en tu propio computador

El conocimiento que hoy vive en cabezas, correos y chats, reunido, estructurado y convertido en habilidades que un asistente de IA ejecuta con seguridad. Todo en archivos de tu máquina, con guardas que bloquean el error antes de guardarlo. Dos servicios sobre el mismo principio: uno para empresas y otro para personas.

Dos servicios, un mismo principio

El cerebro de la empresa emerge del uso personal

Cada persona tiene un solo cerebro personal. Encima se montan, con permisos, las capas de las empresas a las que pertenece. Por eso los dos servicios se complementan: Asisto es la base, y Cerebros Empresariales es lo que una organización construye sobre ella.

Cerebros Empresariales · Para empresas

El mayor obstáculo para automatizar tu empresa con IA ya no son los modelos. Es el conocimiento.

Los modelos mejoraron tanto y tan rápido que dejaron de ser el límite. El límite ahora es el conocimiento del negocio, y ese está disperso: una parte en la cabeza de la gente, otra enterrada en hilos de correo, chats, tickets de soporte y bases de datos.

La empresa funciona porque alguien recuerda, más o menos, dónde está ese conocimiento y cómo aplicarlo. Un agente de IA no puede trabajar así.

Para que una empresa opere con automatización de IA hace falta una pieza nueva: un cerebro empresarial. Un sistema que reúne el conocimiento de esas fuentes fragmentadas, lo estructura, lo mantiene al día y lo convierte en habilidades ejecutables que los agentes de IA pueden usar.

No es un buscador corporativo ni un chatbot sobre documentos. Es un mapa vivo de cómo funciona tu empresa: cómo se radica una factura, cómo se aprueba una excepción de precio, cómo se responde a una queja o a un incidente. Con ese mapa, la IA hace el trabajo de forma segura y consistente.

El cerebro empresarial es la capa que falta entre los datos crudos de tu empresa y una automatización con IA en la que puedas confiar. Toda empresa va a necesitar uno.

Cómo lo construimos: sin migrar el histórico. El mapa arranca hoy, con el trabajo diario, y se mantiene vivo porque cada sesión lo alimenta. Un proyecto de documentación con fecha de fin no lo logra; una memoria que crece con la operación, sí.

Cómo se mantiene al día

01

Decidir

Cada decisión queda con su porqué, su decisor y su fecha. La próxima vez no se vuelve a discutir desde cero.

02

Actuar

Actas, pendientes, informes y pre-entregas salen de la memoria y vuelven a ella como archivos.

03

Aprender

Cuando la gerencia corrige, la regla cambia con gobierno: quién, cuándo, con qué evidencia. Así el mapa nunca queda viejo.

El mecanismo

Del conocimiento disperso a habilidades que la IA ejecuta

El conocimiento estructurado se convierte en habilidades y reglas que el asistente sigue: qué hacer, en qué orden, con qué límites. Tres piezas lo hacen posible.

La información vive en tu computador

Hechos, decisiones, actas y procesos quedan en archivos de texto legibles, versionados y auditables, en las máquinas de la empresa y en su propio Drive o SharePoint. No en la nube de nadie más.

Guardas que bloquean el error antes de guardarlo

Reglas deterministas revisan cada acción del asistente: qué puede hacer, qué debe preguntar y qué tiene prohibido. Una advertencia nunca se confunde con una aprobación, y ninguna aprobación queda sin nombre y evidencia.

Cada sesión archiva sola lo que importó

Al cerrar el trabajo, lo relevante queda en el archivo correcto y con la persona correcta etiquetada. Por eso el conocimiento se acumula en vez de evaporarse.

La inteligencia la pone la suscripción de Claude que la empresa ya paga. No hay base vectorial, no hay modelo entrenado y no hay licencia por puesto de nuestra parte.

En el día a día

De la reunión a la operación, sin transcribir a mano

Comandos en español que cualquier persona del equipo puede usar. Cada uno lee la memoria, hace su trabajo y deja el resultado archivado.

/acta

De la transcripción de la reunión al acta lista para el cliente.

/pendientes

Tareas por dueño, extraídas de lo que se dijo, no de lo que alguien recordó.

/decision

Cada decisión queda registrada con su porqué y con quién la tomó.

/informe-semanal

La semana se arma sola desde el diario y las actas.

/pre-entrega

Compara lo pedido contra lo entregado antes de enviar.

/excepcion

Captura el desvío, lo clasifica y, con veredicto humano, ajusta la regla.

Seguridad y permisos

Lo personal y lo institucional no se mezclan

Cada quien ve solo las carpetas que su rol permite, y eso lo decide el proveedor de almacenamiento, no la buena voluntad.

El motor base es de código abierto. Lo que construimos encima es la capa de empresa: permisos por rol, gobierno de decisiones, flujos de equipo, el perfil de instalación endurecido y el dominio de salud y SST.

Cerebro personal

Diario, contactos y memoria de cada persona. Local y privado: nunca sale de su máquina.

Capas de empresa

Decisiones, procesos y actas en el Drive o SharePoint de la empresa, con permisos por carpeta.

Núcleo del sistema

Comandos en español, flujos y guardas, versionados y probados en integración continua.

Conectores

Correo, calendario, WhatsApp y transcripción de reuniones, según lo que cada empresa use.

Para quién

Empresas medianas donde el proceso depende de la gente

Gerencia

Decisiones con trazabilidad, informe semanal sin pedirlo y una memoria que no depende de quién esté en la oficina.

Equipos operativos

Procesos declarados y ejecutables, con quién ejecuta, quién autoriza y quién responde.

Salud y SST

Dominio ya cargado: cómo funciona una EPS, una IPS o un sistema de seguridad y salud en el trabajo.

Cómo se contrata

Una instancia por empresa. La inferencia la paga la empresa con su propia suscripción de Claude, y lo que contratas con nosotros es la implementación y el gobierno: montar las capas, definir permisos y procesos, acompañar al equipo y mantener el sistema al día. Empezamos con un piloto acotado, con una entrega real y una persona distinta del gerente ejecutándola.

Asisto · Para personas

Tu segundo cerebro, en tu computador y con tu voz

Asisto es la versión personal del mismo sistema. Le cuentas tu día, escrito o dictado, y lo que dijiste queda archivado en tu máquina con fecha, personas y temas. Con el tiempo se vuelve una memoria que puedes preguntar: qué decidí y por qué, qué quedó pendiente con quién, qué se repite en mis semanas.

No hay que migrar nada ni ordenar nada antes de empezar. Se arranca hoy y el sistema organiza a medida que usas. Lo que escribes es tuyo, vive en archivos de texto en tu computador y la inteligencia la pone tu propia suscripción de Claude. Lo usamos nosotros mismos, todos los días, desde julio de 2026.

Diario que escucha

Cuentas tu día por escrito o dictado y queda archivado con fecha, personas y temas. Sin plantillas que llenar.

Insights semanales

Cada semana el sistema lee lo que registraste y te devuelve patrones: qué se repite, qué te drena, qué avanza.

Personas y compromisos

Una ficha por cada persona con la que trabajas, con lo último que hablaron y lo que quedó pendiente.

Decisiones con su porqué

Lo que decides queda con la razón del momento. Meses después sabes por qué lo hiciste.

Salud y energía

Si usas reloj o anillo, el sueño y la actividad entran al diario y se cruzan con cómo te fue.

Todo en tu computador

Archivos de texto en tu máquina, versionados. La inteligencia la pone tu propia suscripción de Claude.

Paso 01

Instalación acompañada

Una sesión para dejar el sistema corriendo en tu Mac o Windows, sin terminal para ti.

Paso 02

Tu primera semana

Un diario al día y una revisión al cierre. Con eso el sistema ya tiene de dónde aprender.

Paso 03

Tu primer insight

Al final de la semana recibes la primera lectura de patrones. Ahí decides si sigues.

Demo

Míralo funcionando sobre un caso real

Para empresas: cómo una reunión se convierte en acta, pendientes y decisión, y cómo se controla quién ve qué. Para personas: cómo queda tu diario y qué te devuelve la primera semana.

¿Te interesa el sector salud? También puedes conocer el Laboratorio de Salud.

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